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26.2.16

Carta de un soldado alemán en Camerún (1915)


Al hilo del post anterior, y buscando información al respecto, descubrí en este foro un libro editado por Plaza y Janés en 1969, titulado "La Primera Guerra Mundial en fotografías y documentos" que además de fotos impresionantes, recoge cartas de soldados en las que quedan plasmados sus sentimientos y preocupaciones, sus miedos y sus esperanzas.  Algunas estremecen porque sus autores, jóvenes que acabaron muertos en la batalla, expresan de manera cercana y real el infierno que vivieron en aquella contienda.



Centrándonos en el tema que nos interesa, hay una carta escrita por un sargento de la 3ª Compañía dirigida por el Capitán Von Raben (los que defendieron el sitio de Mora en Camerún), y que textualmente dice lo siguiente:

"El 8 de Agosto de 1915 recibimos la confirmación definitiva de la rendición de Garua. Fue ese día cuando regresó el soldado Mamadú, enviado a Garua el 3 de Julio. Había procedido con mucha audacia y habilidad. Con objeto de conseguir su propósito, entró de criado con un enemigo europeo, aprovechando la primera oportunidad que dispuso para huir cuando se hubiera enterado de lo suficiente. Según sus noticias la rendición de Garua había tenido lugar en los primeros días de Junio. 
El Capitán Von Raben no era amigo de andar con secretos. Consideraba un deber informar de la situación de la colonia alemana no sólo a los europeos sino también a los nativos. En la medida de lo posible hizo salir de las posiciones a las tropas nativas, las hizo formar y les informó de la rendición de Garua y de lo que posiblemente nos esperaba. Habló claramente a los soldados, manifestándoles que podían seguir a nuestro lado, en cuyo caso había que sufrir privaciones y mirar a los peligros cara a cara, o abandonarnos y renunciar a la lucha. ”Quien de vosotros quiera marcharse puede hacerlo. No se lo tomaré a mal” fueron sus últimas palabras. Es posible que los mercenarios nativos no olviden jamás lo que siguió: rostros alargados, pero decididos, miraron al jefe con ojos fijos y brillantes y la respuesta sonó como un juramento sagrado ”¡Seguiremos todos contigo y ninguno de nosotros quebrantará el juramento de fidelidad!”. Y todos, hasta el último hombre, han mantenido hasta el fin el juramento, a pesar de que el enemigo llevado por su odio especulaba que el personal nativo se levantaría contra nosotros. Los nativos tampoco hicieron caso a los halagos franceses, que repetidamente alababan con voces a nuestra gente para que se pasara con ellos. El Capitán Von Raben sabía que podía tener confianza en sus leales y que la respuesta no podía ser otra."
  Un interesante documento que nos muestra de primera mano aquellos difíciles momentos.

25.12.15

Navidad en las colonias

No he encontrado mucha información sobre cómo celebraban las Navidades en aquellos exóticos lugares, pero es fácil imaginar, según las fotos que he encontrado, que los colonos mantenían sus tradiciones.  La primera está fechada en 1910.

Fuente

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En esta segunda foto se puede apreciar que el árbol está iluminado con luz eléctrica, y se tomó alguna Navidad entre 1900 y 1914. 


En la Navidad de 1914, los colonos estaban muy pendientes de los acontecimientos que se desarrollaban en Europa, donde las batallas se libraban en las trincheras, en condiciones miserables para los soldados. La moral de la tropa alemana era muy baja, y para animarles, el Káiser Guillermo II les envió raciones extra de chocolate, salchichas y alcohol. También envió miles de abetos preparados para ser iluminados. La víspera de Navidad, los soldados encendieron los abetos en sus trincheras y comenzaron a cantar "Stille Nacht" (Noche de paz). El sargento británico Bernard J. Brooks, escribió «A última hora de la tarde los alemanes se volvieron divertidísimos, cantando y gritándonos. Dijeron en inglés que, si no disparábamos, ellos tampoco lo harían. Encendieron fuegos fuera de su trinchera, se sentaron alrededor y empezaron un concierto».


Lo que siguió después fue la llamada Tregua de Navidad, perfectamente descrita en este maravilloso vídeo de Paul McCartney.



¡Feliz Navidad!